Emprender en logística

Permisos para una empresa de mensajería y paquetería

Publicado el 2 de agosto de 2026

Unidad de reparto en ruta para servicio de mensajería y paquetería.

La mensajería y la paquetería no son un giro comercial cualquiera: están reguladas a nivel federal, con reglas específicas sobre qué vehículo puedes usar y hasta cuánto puede pesar cada paquete. Aquí va lo que necesitas antes de mover el primer envío.

1. El permiso federal es lo primero

El servicio de paquetería y mensajería se presta con permiso otorgado por la autoridad federal de transporte —hoy la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), antes SCT—. No es un trámite municipal ni estatal: si tu operación toca caminos de jurisdicción federal, el permiso federal es el que manda.

Pueden solicitarlo tanto personas físicas como sociedades constituidas conforme a las leyes mexicanas. El marco está en el Reglamento de Paquetería y Mensajería.

2. Los dos límites que definen el giro

Aquí está lo que casi nadie sabe antes de arrancar, y lo que decide si tu negocio es "paquetería" o es otra cosa:

  • Vehículos de hasta 11 toneladas de peso bruto vehicular.
  • Paquetes de hasta 31.5 kilogramos cada uno.

Si tu operación necesita mover carga por encima de esos límites, ya no estás en el régimen de paquetería y mensajería: entras en autotransporte federal de carga, que es otro permiso y otras obligaciones. Conviene definirlo antes de comprar unidades.

3. El tipo de unidad también está normado

El servicio se presta en camiones unitarios tipo van o caja cerrada, de dos ejes, con cuatro o seis llantas, sin rebasar el peso bruto vehicular permitido. No es un detalle menor: comprar la unidad equivocada te deja con un activo que no puedes usar para el permiso que tramitaste.

4. El alta ante el SAT tiene que decirlo

Tu inscripción en el RFC debe tener registrada como actividad la prestación del servicio de autotransporte federal. Es un requisito documental del trámite, y es de los que más solicitudes atrasa: la constancia de situación fiscal con la actividad correcta se pide desde el inicio.

Si eres persona física, además se solicita documentación que acredite tu nacionalidad o situación migratoria —acta de nacimiento, carta de naturalización o pasaporte, según el caso— e identificación oficial.

5. Lo que se suma después del permiso

El permiso federal habilita el servicio, pero no es lo único que vas a necesitar para operar de verdad:

  • Seguro de responsabilidad civil y de la mercancía. Es lo primero que te va a exigir cualquier cliente serio.
  • Licencias federales para tus operadores, según el tipo de unidad.
  • Documentación de traslado conforme a las disposiciones fiscales vigentes.
  • Permisos locales del municipio donde tengas tu centro de operaciones.

6. El requisito que no es legal, pero decide si sobrevives

Con el permiso en la mano puedes mover paquetes. Lo que define si el negocio funciona es otra cosa: que puedas cotizar, emitir la guía, cobrarla y responder por ella sin que dependa de una hoja de cálculo y de la memoria de alguien.

El día que tengas cincuenta envíos diarios de veinte clientes distintos, con tarifas distintas y algunos a crédito, la operación se cae por ahí. No por el permiso.

Por eso vale la pena decidir desde el principio cómo vas a operar: si vas a mandar a tus clientes al portal de otro, o si vas a tener tu propia plataforma de envíos con tu marca. Lo desarrollamos en plataforma propia contra agregador.

Antes de arrancar

Define tres cosas en este orden: qué peso y volumen vas a mover (eso decide el permiso), qué unidades vas a comprar (eso tiene que empatar con el permiso), y cómo vas a administrar el servicio. Los tres se equivocan por separado y se pagan juntos.

Si ya tienes claro el giro y lo que te falta es la plataforma con la que vas a operar, platícanos tu caso.

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